Una de las preguntas más relacionadas con el autocuidado es cómo hacer para desconectar del trabajo en los días de descanso o tras salir de la jornada laboral. Suele ser difícil cuando trabajamos con personas porque al final te estás llevando historias contigo. Te llevas problemas, vidas, situaciones realmente difíciles en las que has tenido que invertir muchos recursos para encontrar soluciones. Y ahora, de pronto, le tienes que informar a tu cerebro de que desconecte para que puedas descansar.

En este post te voy a contar lo que me ha servido a mí. Igual que en otros post te hablo de artículos científicos y libros, en este te cuento todo desde mi experiencia personal. A menos de que haya una situación extremadamente difícil, he conseguido tener mucha facilidad para desconectar cada día y para disfrutar tanto de mis días libres como de los momentos de vacaciones.

1. TEN BUENA ORGANIZACIÓN ANTES DE DESCANSAR

Me atrevería a decir que este es el más importante. Ten buena organización dentro y fuera del trabajo. Tener buena organización te da claridad mental y te aporta seguridad y confianza. Dejar cerrado el día y las primeras líneas de trabajo del día siguiente, dejar todo comunicado y lo importante hecho. De esa forma, te irás a tu tiempo de descanso sabiendo que aunque la lista de tareas sigue siendo interminable, tú has hecho todo lo que tenías que hacer en ese día y puedes desconectar del trabajo hasta la vuelta.

2. HABLA CON TU EQUIPO

Es importante informar a tu equipo cuál es tu día de descanso para que no contacten contigo. Si eres la persona responsable del proyecto seguramente esto sea más complicado, pero siempre puedes dejar por escrito y hablado qué hacer en caso de determinadas situaciones a las que suelen acudir a ti sí o sí y delegar personas responsables para que acudan a ellas.

3. ¡DESACTIVA TODO!

Quizás es muy radical, pero en mi caso sólo tengo activadas las notificaciones de Telegram en mis momentos de desconexión. Telegram es una aplicación muy parecida a la más conocida, WhatsApp, pero con mucho menos uso. Ahí tengo a mi familia y mis amistades, de manera que no leo los mensajes relacionados con el trabajo. Otra opción es tener dos móviles y apagar uno de ellos en los días de descanso o dejar mensajes automáticos. Cada notificación consume un poquito más tu energía, elige las que sean importantes para ti. Además, la memoria funciona con claves, si desactivas las notificaciones estás ayudando a tu memoria a que no piense en ello y, con el tiempo, se acostumbrará.

4. APAGA LAS NOTICIAS

O, al menos, no leas noticias relacionadas con tu tema si quieres desconectar del trabajo. Hace años que no veo las noticias y sigo informada de lo más importante porque las redes sociales y las personas que me rodean al final se encargan en hacérmelo saber. Los temas más importantes salen en los temas de conversación. Quizás no necesitas llegar a este extremo, pero a mí es algo que me ha ayudado. Trabajo con una de las realidades más crueles, así que no quiero consumir más energía cognitiva y emocional en escuchar otras realidades difíciles del mundo. Otra opción es decidir un espacio de tiempo en el que cual vas a verlas, por ejemplo: voy a leer estos periódicos durante X tiempo cada día.

5. VACÍATE

Exprésate, busca tu forma de expresión y vaciado emocional: si estás muy preocupada/o por un tema, saca una hoja y escribe todo. Déjalo ahí escrito y, si se te ocurre una solución, mándate un email para verlo al día siguiente y ponerte a ello. Cuando trabajamos con personas, solemos quedarnos llenos de emociones de tristeza, miedo, desesperanza, etc. Yo he encontrado en la escritura y la oración la forma de poder vaciarme de todo ello y descansar cada día. Encuentra tu forma: arte, hablar con alguien, salir a correr, etc.

6. REALIZA ACTIVIDADES QUE TE GUSTEN

Aprovecha ese tiempo para recargarte haciendo cosas que te gustan realmente hacer y que te hacen bien: queda con alguien, lee un libro, escucha música… Sé intencional en cómo utilizas tu tiempo. Yo he ido descubriendo las cosas que me hacen bien y me he hecho una lista de todas ellas. Cuando llego a casa y veo que puedo tener un tiempo para mí, miro esa lista y hago la que más me apetezca. Crea tu propia lista de “autocuidado” y mírala hasta que sea un hábito incorporado.

7. ELIGE TUS PERSONAS

Rodéate de personas que te aporten, en todo este tiempo he descubierto lo importante que son las personas que me rodean. Personas que me suman, que me apoyan y a las que yo también sumo y también apoyo. A veces el burnout’ se potencia porque el tiempo que se dedica fuera del entorno laboral tampoco es gratificante. De esa forma, no tienes ningún espacio de desconexión y recarga, sino que sigues yendo a negativo. Rodéate de personas con las que puedas construir relaciones sanas y disfrutar en esos espacios de descanso.

8. CONSTRUYE HÁBITOS SANOS

Quizás esto está muy trillado, pero yo me noto con mucha menos energía cuando no como suficientemente bien a cuando me alimento de comida real. De igual forma, he descubierto que dormir es mi esencial para poder atender escuchando activamente y dando lo mejor de mí en el trabajo. Si no, noto que todo me afecta más y que luego me llevo mucha carga a casa. Salir a caminar a un parque también es oxígeno y recarga para mí. Lo que hacemos de forma diaria al final nos muestra los resultados que obtenemos a todos los niveles. 

Espero que te sirvan estos 8 tips que me ayudan a mí en el día a día para desconectar del trabajo.

Déjame en los comentarios qué es lo que más te sirve a ti para desconectar y así podemos ir nutriéndonos entre todas/os 🙂

¡Abrazo!

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