Uno de los libros sobre Autocuidado que más me han gustado por su sencillez y practicidad es “Proyecto Self-Care: Descubre el poder de cuidarte a ti misma” de Jayne Hardy.
Hay 5 ideas en las que pude trabajar a través de él:
La importancia de superar las barreras que se interponen para conseguir el autocuidado.
Cuántas cosas suceden que me desenfocan de lo verdaderamente importante. Analizar cuáles son las barreras que te están alejando de cuidar de ti es uno de los primeros pasos. ¿Con qué estás haciendo malabares? La autora cuenta en el libro cómo estuvo mucho tiempo con otitis sólo por no encontrar un tiempo para ir al médico.
Lo valioso y necesario que es descubrir quién soy y qué es lo que realmente quiero.
En la plantilla descargable puedes encontrar un ejercicio donde tendrás que hacer un análisis de cómo te sientes ahora y cómo te gustaría sentirte, así como de todo aquello que quieres hacer, ser, tener y sentir. Estos cuatro verbos te acercaran a conocerte más y a poder escucharte.
La creencia falsa de que tenemos que poder con todo.
No, no tienes que poder con todo y está bien: lo estás haciendo bien. La autora menciona la importancia de empezar dando pequeños pasos para conseguir aquello que queremos. Para cuidarte, quizás puedes empezar con dedicar 10 minutos al día a hacer algo que recarga tu energía. Esto me recordó a la filosofía Kaizen y al poder de esas pequeñas acciones diarias.
El respetar mi tiempo de autocuidado: priorizándolo y planificándolo.
Aunque hayas decidido empezar por 10 minutos: agenda esos 10 minutos. Haz que sea tan importante como cualquier otro trabajo que debes entregar porque lo es (y lo es más). Hoy en día podemos ponernos alarmas, avisos con Google Calendar o bloques de tiempo en tu agenda escrita. Encuentra ese tiempo y priorízalo.
La importancia de mi red de apoyo.
Somos seres sociales y, como tales, necesitamos de los demás. Necesitamos el afecto, la comprensión y la escucha. Necesitamos sentirnos (y sabernos) queridos. Trabajar en tu red de apoyo y fomentar esa confianza para poder hablar mutuamente de cómo estamos, y cómo estamos de verdad, es esencial.
¡Y aquí está tu REGALO!
El libro aporta recursos que poder utilizar tanto a través de aplicaciones como a través de la escritura. Inspirada en algunos de sus ejercicios del libro he creado la siguiente plantilla para que puedas utilizarla y trabajar en ti.
Busca un lugar cómodo y seguro, prepárate algo que tomar y dedícate un tiempo a rellenarlo. Te aconsejo que lo pongas en un lugar visible donde poder ir haciendo “check” en aquellos días que lleves a cabo tus propias prácticas de autocuidado.
Y si quieres el libro, puedes conseguirlo aquí. También te dejo las primeras páginas por si quieres leer un poco antes aquí.
Hacer ejercicios escritos me ha ayudado a poder ponerle palabras a lo que siento, a poder escucharme y así a poder saber cuál es el siguiente paso a dar.
¿A ti te ayuda hacer ejercicios escritos? ¡Te leo!



