Cuando estuve en la época más difícil, recuerdo que mi psicóloga me hizo la pregunta más simple:
«¿Qué cosas te gustan hacer en el día a día?»
Sin darme cuenta, había dejado muchos de esos hábitos en el camino. Tenía lógica que me sintiera débil si pasaba el día a día sin invertir tiempo en esas cosas. Ahora tiene sentido, pero en ese momento me parecía imposible volver a retomarlas. Me parecía imposible levantarme pronto y desayunar porque el cuerpo no respondía hasta el último minuto. Me parecía imposible leer un libro si mi mente no dejaba de pensar en otras historias.
Y como me parecía imposible, simplemente dejé de hacerlas.
Retomar un hábito o construir uno nuevo es algo realmente difícil si no te sientes con nada dentro para dar. Si sientes que te has quedado sin energía. Poco a poco, logré hacerlo siguiendo estos pasos que te dejé en el post anterior.
Me senté y me respondí a esta pregunta: “¿Qué cosas me gusta hacer? ¿Qué cosas me hacen bien?” Hice una lista de todas esas cosas y la colgué en un lugar visible. Cada día sacaba un ratito para dedicarlo a una actividad que realmente me llenara.
Estas son algunas de las mías, te animo a que puedas hacer la tuya propia y que no esperes a que llegue un momento en el que sientas que no tienes energía. Dedica un ratito de cada día a una de ellas y así, día a día, irás cuidando de ti y de tu salud mental.
Aquí te dejo con mi lista, me hace ilusión compartirla contigo:
1. LEER LA BIBLIA Y ORAR
Pensar en lo que leo en la Biblia, meditar en ello y orar son mi fuente favorita de recarga. Es el primer refugio al que acudo y mi primer hábito esencial para cuidar de mí misma.
2. ESCRIBIR
O también llamado ‘journaling‘, se trata de tener un cuaderno cerca tuyo que uses para esto, para escribir sin juicios, sin límite y sin reglas. Abro el cuaderno y escribo todo lo que me venga a la mente, tenga o no sentido. Esto me ayuda a poder organizar las ideas y a dejar en el papel todo lo que tengo en la mente.
3. NATURALEZA
Tomar el sol en un jardín o salir a caminar a un parque. Respirar el aire puro. Apreciar el verde, las nubes y el cielo.
4.CUIDAR MIS ESPACIOS
Tener un espacio físico bien ordenado, limpio y cuidado es esencial para mí, teniendo sólo lo que amo y necesito. No sólo por lo obvio que es vivir en un lugar bonito, sino porque trae claridad a mi mente.
5. PLANIFICAR MI SEMANA
Planifico mi semana los domingos. Planifico una semana donde haya tiempo tanto para trabajar, como para estar con otras personas y para dedicarme tiempo a mí misma.
6. TIEMPO DE CALIDAD CON MIS PERSONAS
Este es de mis favoritos, las personas de mi vida me llenan de energía, de risas y de sentido. Son quienes equilibran mi balanza, quienes me abrazan cuando lloro mucho y siento que no puedo más y quienes me hacen reír. Me siento afortunada de las personas que tengo a mi alrededor porque me suman y porque yo también les sumo.
7. APRENDER ALGO NUEVO
Amo escuchar podcast, ver documentales, leer libros… aprender de algo totalmente diferente a lo que me dedico fomenta la creatividad y hace que mi mente se enfoque en crecer en otro área.
8. SER TURISTA EN MI CIUDAD
Ojalá un mundo donde pudiéramos viajar a cualquier sitio cuando lo necesitáramos como forma de fomentar la salud mental. Aunque no podamos viajar siempre, lo que sí podemos hacer es salir y elegir un lugar nuevo de nuestra ciudad que no hayamos conocido. Romper con la rutina y ser turista en tu ciudad.
9. PILATES
Me he enamorado del pilates, me reta, me motiva y me ayuda. Trabaja la concentración y la atención plena en cada movimiento y cada ejercicio.
10. TERAPIA
Ir a terapia me ha ayudado a conocerme, a saber cuáles son mis límites, a saber decir «no» cuando sea necesario, a aceptar y procesar los duelos, a enfocarme en lo importante y un largo etcétera. Ir a terapia me ha ayudado a romper mi miedo a mostrarme vulnerable y a saber que para cuidar también necesito cuidarme. En Autocuídate de iré dando opciones de profesionales a los que poder acudir.
Aunque ya haya pasado más de un año desde la creación de esta lista, aún acudo a ella en los días donde siento que no puedo más. Porque sí, esos días siguen estando. El autocuidado es un proceso, no una meta. Es un «volver a» constantemente.
¿Cuáles son tus hábitos de autocuidado? Me encantaría conocerlos y así poder hacer crecer mi lista.
Recuerda que lo importante es la constancia y que es posible vivir una vida en equilibrio.




5 comentarios
Tenemos una lista muy parecida 🙂 Pero en la mía también están la pintura en acuarela y la música. Me encanta sentarme a escuchar canciones que «me hacen volar». ^^
¡Qué bonito! El arte siempre nos hace bien para escucharnos y descansar. Gracias por compartirlo Gleice 🙂
Para mi el descanso en medio de tanto caos es tan necesario y una simple siesta que cada vez parece un lujo. Pero tengo q reconocer que el parar 15-20 minutos para dormir parece de todo menos autocuidarse!
¡Exacto! El descanso es esencial y qué bueno que puedas tener ese tiempo de recarga. A veces las jornadas de trabajo no lo permiten. En algunos países hay empresas que generan esos espacios para el descanso de sus empleados durante la jornada
Hola Priscila estuve en el coloquio de Sabadell y fue una bendición.
Yo hago fisio con pesas y ando por la ciudad, unos días por el bosque, la música es muy necesaria y la lectura tanto la Palabra como autores clásicos o actuales. Arturo Pérez Reverte etc. Gracias por tu simpatía y tu amabilidad.